
La Bioética, es ante todo, «la búsqueda interdisciplinaria (de diferentes disciplinas, profesiones y religiones) de soluciones éticas y humanitarias a los problemas creados, por la tecnología moderna, a la vida humana».(Llano;2015)
Está llamada a orientarse desde una dimensión plural, de las diversas concepciones planteadas en bioética, y desde una reiterada defensa de los derechos humanos, como universalismo mayor de nuestro tiempo.
“El desarrollo de la Bioética en Latinoamérica está tendiendo más hacia una ética social y política según palabras del profesor Francisco Javier León Correa”. (León; 2004:147)

Es necesario encontrar una metodología de análisis de los problemas ético-sociales, y de la ética política, muy centrada en el desarrollo de las exigencias éticas de la justicia social en cada país Latinoamericano, que a su vez incluya una propuesta de formación de otros profesionales, no sólo del ámbito de la salud ni del ámbito jurídico, pues de continuar así la bioética se seguirá presentando como excluyente lo que contradice radicalmente su esencia misma, de ahí que sea necesario buscar más interesados en la bioética, desde los campos de la política, la economía, la educación, el medio ambiente, las ingenierías, el desarrollo urbano, las artes, asesorías en estos temas para los diputados, políticos, legisladores, la ayuda para establecer programas de bioética dentro de las propuestas programáticas de los diferentes partidos políticos, la formación de jueces y juristas etc. Penetración a través de las Comisiones Nacionales de Bioética como espacio de diálogo y reflexión dentro, pero fuera del campo político de tal manera que se apoyen la elaboración de políticas de salud, equidad social, justicia, lucha por la erradicación de la pobreza, por la preservación del medio ambiente, por la búsqueda continua de la paz , el respeto por la diferencia y lo diferente etc.
En concluso la orientación esencial del desarrollo y la evolución de la Bioética en América va de lo clínico-médico-biológico al hombre como ser social, a los problemas del ser humano y de la vida en todas sus dimensiones; es decir, a una perspectiva social, global, como un movimiento o activismo político centrado en las grandes inequidades, la pobreza, la exclusión y la discriminación, como condición básica para la dignidad humana.